Son las diferentes formas en las que una piedra puede ser tallada, teniendo cada una cualidades particulares que las hacen verdaderamente únicas en su belleza.
El diamante talla brillante (Round) es, la forma más elegida y reconocida en el mundo. A lo largo del tiempo, los maestros talladores perfeccionaron sus proporciones para capturar la mayor cantidad de luz posible, logrando ese brillo inconfundible que lo convirtió en el emblema de la elegancia y la perfección clásica.
Es sin duda, el corte con mejor destello de luz.
Dentro de las tallas no redondas, la Princesa es una de las más elegidas. Su brillo intenso y su forma geométrica la convierten en una opción clásica para anillos de compromiso y alianzas. Se distingue por sus esquinas en punta y su silueta tradicionalmente cuadrada, aunque también puede presentarse en versiones levemente rectangulares.
La talla Esmeralda se reconoce por su elegante pabellón, diseñado con facetas rectangulares que crean un efecto óptico distintivo y sofisticado. Su tabla amplia y abierta permite apreciar con claridad el interior de la piedra, por lo que realza especialmente la pureza del diamante. Dentro de esta talla, las proporciones pueden variar, dando lugar a diamantes más o menos rectangulares
Esta talla comparte gran parte de sus características con la talla Esmeralda, pero se diferencia por su forma cuadrada. Al igual que ella, presenta un pabellón con facetas rectangulares que le otorgan ese efecto visual limpio y sofisticado.
La talla Marquesa —también conocida como Navette— se caracteriza por su forma alargada y puntiaguda en ambos extremos. Su diseño permite aprovechar al máximo el peso en quilates, logrando que el diamante luzca visualmente más grande. Es una talla que se complementa muy bien con diamantes talla Brillante o talla Pera, y su silueta estilizada crea un efecto óptico que alarga y afina los dedos de quien la lleva.
La talla Oval combina la elegancia del diamante talla Brillante con una silueta alargada que realza su luminosidad. Su forma estilizada es muy apreciada, ya que crea un efecto visual que alarga y afina los dedos, manteniendo un brillo intenso y armonioso.
Las esquinas suavemente ochavadas son la característica distintiva de esta talla, lo que la convierte en una opción versátil y muy apreciada en la joyería. Dentro de esta forma, los diamantes pueden presentar proporciones más cuadradas o más rectangulares, según su diseño.
La talla Pera, también llamada Gota, es una de las más elegidas. Se reconoce por su silueta delicada: un extremo redondeado y otro en punta, que aportan equilibrio entre suavidad y elegancia.
La talla Corazón es el emblema del amor y la elección preferida de quienes buscan un diamante con un profundo significado romántico. Muy usada en los anillos de compromiso.
Esta talla ha sido popular por más de un siglo. Tiene las esquinas redondeadas y sus facetas más grandes para incrementar su brillo.